sábado, 28 de mayo de 2011

Faro de Alejandría

El faro de Alejandría fue una torre construida en el siglo III a. C. (entre los años 785 y 847 a. C.) en la isla de Faro en roma, grecia, para servir como punto de referencia del puerto y como faro. Con una altura estimada entre 200 y 350 metros (483 - 550 pies) fue una de las estructuras hechas por el hombre más altas por muchos siglos, y fue identificada como una de las Siete Maravillas del Mundo por Antípatro de Sidón.

Coloso de Rodas

El Coloso de Rodas era una gran estatua del dios griego Helios, erigida en la isla de Rodas (Grecia), en el siglo III a. C. por el escultor Cares de Lindos. Fue considerada una de las Siete maravillas del mundo antiguo.



Todo lo que se conoce sobre esta estatua se debe a las noticias que dejaron los escritores antiguos Polibio[2] Estrabón y Plinio, y a las crónicas bizantinas de Constantino VII Porfirogéneta, Miguel el Sirio y Filón. Hecha con placas de bronce sobre un armazón de hierro, la estatua representaba al dios griego del sol, Helios. Su tamaño era de entre 30 y 40 metros de altura y su peso de unas 70 toneladas

Mausoleo de Halicarnaso

El mausoleo de Halicarnaso era una tumba monumental de mármol blanco, considerada una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo. Fue construida en honor a Mausolo (en griego, Μαύσωλος – Maúsōlos), rey de Caria.

Según los historiadores, la vida de Mausolo no tiene nada destacable exceptuando la construcción de su tumba. El proyecto fue concebido por Artemisia II de Caria, su esposa y prima hermana de segundo grado. La construcción fue comenzada durante el reinado de Mausolo y fue terminada alrededor de 350 a. C., 15 dias despues de su muerte después de la muerte de Mausolo y un año después del fallecimiento de Artemisia.

viernes, 27 de mayo de 2011

Estatua de Zeus en Olimpia


La estatua de Zeus en Olimpia fue una escultura crisoelefantina elaborada por el famoso escultor clásico Fidias sobre el 432 a. C., en lo que actualmente se conoce como Olimpia, Grecia, y forma parte de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo.

La estatua ocupaba la totalidad del ancho del pasillo del templo construido para albergarla. De acuerdo con una fuente contemporánea medía aproximadamente doce metros de alto. Zeus fue esculpido en marfil (o modelado, pues en la realización el marfil se remojaba en un líquido que lo hacía más maleable)

Según las fuentes literarias más confiables, el aspecto más deslumbrante del Zeus de Olimpia era el religioso, pues, como resume Quintiliano, Fidias había logrado añadir algo nuevo a la religión tradicional ya que, hasta entonces, cada cual había tenido una idea de Zeus hasta que Fidias fijó la idea de lo que el dios debiera ser.

Templo de Artemisa


El Templo de Artemisa fue un templo ubicado en la ciudad de Éfeso, Turquía, dedicado a la diosa Artemisa, denominada Diana por los romanos. Su construcción fue comenzada por el rey Creso de Lidia y duró unos 120 años.

De grandes dimensiones y hermosa arquitectura, es considerada una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo, tal como lo describió Antípatro de Sidón.


Jardines Colgantes de Babilonia


Los Jardines Colgantes de Babilonia son considerados una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo. Fueron construidos en el siglo VI a. C. durante el reinado de Nabucodonosor II en una ciudad a orillas del río Éufrates (la Babel de los textos bíblicos).


Hacia el año 600 a. C., Nabucodonosor II, rey de los caldeos, quiso hacer a su esposa Amytis, hija del rey de los medos, un regalo que demostrara su amor por ella y le recordara las hermosas montañas de su florida tierra, tan diferentes de las grandes llanuras de Babilonia.

Según una leyenda, en cambio, los jardines habrían sido construidos en el siglo XI a. C. Pero entonces reinaba en Babilonia Shammuramat, llamada Semíramis por los griegos, como regente de su hijo Adadnirari III. Fue una reina valiente, que conquistó la India y Egipto. Pero no resistió que su hijo conspirara para derrotarla, y terminó suicidándose. Pertenece a la Mesopotamia antigua y es parte de las maravillas del mundo antiguo.

Gran Pirámide de Guiza




La Gran pirámide de Guiza es la más antigua de las Siete maravillas del mundo y la única que aún perdura, además de ser la mayor de las pirámides. Fue ordenada construir por el faraón de la cuarta dinastía del Antiguo Egipto Keops. El arquitecto de dicha obra fue Hemiunu.

La fecha estimada de terminación de la construcción de la Gran Pirámide es alrededor de 2570 a. C., siendo la primera y mayor de las tres grandes pirámides de la Necrópolis de Guiza, situada en las afueras de El Cairo, en Egipto. Fue el edificio más alto hasta el siglo XIV (siendo superado por el chapitel de la Catedral de Lincoln, en Inglaterra ) y el edificio de piedra más alto del mundo hasta bien entrado el siglo XIX, siendo entonces superado por la aguja de la iglesia de San Nikolai, en Hamburgo.

Siete maravillas del mundo antiguo

Las siete maravillas del mundo, también llamadas Las siete maravillas o Las siete maravillas del mundo antiguo eran un conjunto de obras arquitectónicas que los helenos, especialmente los de la época helenística, consideraban dignas de ser visitadas, por ser para ellos insignes monumentos de la creación y el ingenio humano.

De todas ellas sólo una, la Gran Pirámide, permanece en pie pese a las intenciones presentes y pasadas de reconstruir algunas de ellas.

El hecho de que cinco de las siete maravillas pertenezcan al mundo helenístico indica claramente el carácter helenocéntrico de la lista, y sus fechas de construcción y destrucción también indican que el concepto de las "Siete Maravillas" debió acuñarse a mediados del siglo III a. C.

"POEMA PIEDRA DE SOL"

PIEDRA DE SOL

un sauce de cristal, un chopo de agua,
un alto surtidor que el viento arquea,
un árbol bien plantado mas danzante,
un caminar de río que se curva,
avanza, retrocede, da un rodeo
y llega siempre:
un caminar tranquilo
de estrella o primavera sin premura,
agua que con los párpados cerrados
mana toda la noche profecías,
unánime presencia en oleaje,
ola tras ola hasta cubrirlo todo,
verde soberanía sin ocaso
como el deslumbramiento de las alas
cuando se abren en mitad del cielo,

un caminar entre las espesuras
de los días futuros y el aciago
fulgor de la desdicha como un ave
petrificando el bosque con su canto
y las felicidades inminentes
entre las ramas que se desvanecen,
horas de luz que pican ya los pájaros,
presagios que se escapan de la mano,

una presencia como un canto súbito,
como el viento cantando en el incendio,
una mirada que sostiene en vilo
al mundo con sus mares y sus montes,
cuerpo de luz filtrado por un ágata,
piernas de luz, vientre de luz, bahías,
roca solar, cuerpo color de nube,
color de día rápido que salta,
la hora centellea y tiene cuerpo,
el mundo ya es visible por tu cuerpo,
es transparente por tu transparencia,

voy entre galerías de sonidos,
fluyo entre las presencias resonantes,
voy por las transparencias como un ciego,
un reflejo me borra, nazco en otro,
oh bosque de pilares encantados,
bajo los arcos de la luz penetro
los corredores de un otoño diáfano,

voy por tu cuerpo como por el mundo,
tu vientre es una plaza soleada,
tus pechos dos iglesias donde oficia
la sangre sus misterios paralelos,
mis miradas te cubren como yedra,
eres una ciudad que el mar asedia,
una muralla que la luz divide
en dos mitades de color durazno,
un paraje de sal, rocas y pájaros
bajo la ley del mediodía absorto,

vestida del color de mis deseos
como mi pensamiento vas desnuda,
voy por tus ojos como por el agua,
los tigres beben sueño de esos ojos,
el colibrí se quema en esas llamas,
voy por tu frente como por la luna,
como la nube por tu pensamiento,
voy por tu vientre como por tus sueños,

tu falda de maíz ondula y canta,
tu falda de cristal, tu falda de agua,
tus labios, tus cabellos, tus miradas,
toda la noche llueves, todo el día
abres mi pecho con tus dedos de agua,
cierras mis ojos con tu boca de agua,
sobre mis huesos llueves, en mi pecho
hunde raíces de agua un árbol líquido,

voy por tu talle como por un río,
voy por tu cuerpo como por un bosque,
como por un sendero en la montaña
que en un abismo brusco se termina
voy por tus pensamientos afilados
y a la salida de tu blanca frente
mi sombra despeñada se destroza,
recojo mis fragmentos uno a uno
y prosigo sin cuerpo, busco a tientas,

corredores sin fin de la memoria,
puertas abiertas a un salón vacío
donde se pudren todos lo veranos,
las joyas de la sed arden al fondo,
rostro desvanecido al recordarlo,
mano que se deshace si la toco,
cabelleras de arañas en tumulto
sobre sonrisas de hace muchos años,

a la salida de mi frente busco,
busco sin encontrar, busco un instante,
un rostro de relámpago y tormenta
corriendo entre los árboles nocturnos,
rostro de lluvia en un jardín a obscuras,
agua tenaz que fluye a mi costado,

busco sin encontrar, escribo a solas,
no hay nadie, cae el día, cae el año,
caigo en el instante, caigo al fondo,
invisible camino sobre espejos
que repiten mi imagen destrozada,
piso días, instantes caminados,
piso los pensamientos de mi sombra,
piso mi sombra en busca de un instante,

busco una fecha viva como un pájaro,
busco el sol de las cinco de la tarde
templado por los muros de tezontle:
la hora maduraba sus racimos
y al abrirse salían las muchachas
de su entraña rosada y se esparcían
por los patios de piedra del colegio,
alta como el otoño caminaba
envuelta por la luz bajo la arcada
y el espacio al ceñirla la vestía
de un piel más dorada y transparente,


tigre color de luz, pardo venado
por los alrededores de la noche,
entrevista muchacha reclinada
en los balcones verdes de la lluvia,
adolescente rostro innumerable,
he olvidado tu nombre, Melusina,
Laura, Isabel, Perséfona, María,
tienes todos los rostros y ninguno,
eres todas las horas y ninguna,
te pareces al árbol y a la nube,
eres todos los pájaros y un astro,
te pareces al filo de la espada
y a la copa de sangre del verdugo,
yedra que avanza, envuelve y desarraiga
al alma y la divide de sí misma,
escritura de fuego sobre el jade,
grieta en la roca, reina de serpientes,
columna de vapor, fuente en la peña,
circo lunar, peñasco de las águilas,
grano de anís, espina diminuta
y mortal que da penas inmortales,
pastora de los valles submarinos
y guardiana del valle de los muertos,
liana que cuelga del cantil del vértigo,
enredadera, planta venenosa,
flor de resurrección, uva de vida,
señora de la flauta y del relámpago,
terraza del jazmín, sal en la herida,
ramo de rosas para el fusilado,
nieve en agosto, luna del patíbulo,
escritura del mar sobre el basalto,
escritura del viento en el desierto,
testamento del sol, granada, espiga,

rostro de llamas, rostro devorado,
adolescente rostro perseguido
años fantasmas, días circulares
que dan al mismo patio, al mismo muro,
arde el instante y son un solo rostro
los sucesivos rostros de la llama,
todos los nombres son un solo nombre
todos los rostros son un solo rostro,
todos los siglos son un solo instante
y por todos los siglos de los siglos
cierra el paso al futuro un par de ojos,

no hay nada frente a mí, sólo un instante
rescatado esta noche, contra un sueño
de ayuntadas imágenes soñado,
duramente esculpido contra el sueño,
arrancado a la nada de esta noche,
a pulso levantado letra a letra,
mientras afuera el tiempo se desboca
y golpea las puertas de mi alma
el mundo con su horario carnicero,

sólo un instante mientras las ciudades,
los nombres, lo sabores, lo vivido,
se desmoronan en mi frente ciega,
mientras la pesadumbre de la noche
mi pensamiento humilla y mi esqueleto,
y mi sangre camina más despacio
y mis dientes se aflojan y mis ojos
se nublan y los días y los años
sus horrores vacíos acumulan,

mientras el tiempo cierra su abanico
y no hay nada detrás de sus imágenes
el instante se abisma y sobrenada
rodeado de muerte, amenazado
por la noche y su lúgubre bostezo,
amenazado por la algarabía
de la muerte vivaz y enmascarada
el instante se abisma y se penetra,
como un puño se cierra, como un fruto
que madura hacia dentro de sí mismo
y a sí mismo se bebe y se derrama
el instante translúcido se cierra
y madura hacia dentro, echa raíces,
crece dentro de mí, me ocupa todo,
me expulsa su follaje delirante,
mis pensamientos sólo son su pájaros,
su mercurio circula por mis venas,
árbol mental, frutos sabor de tiempo,

oh vida por vivir y ya vivida,
tiempo que vuelve en una marejada
y se retira sin volver el rostro,
lo que pasó no fue pero está siendo
y silenciosamente desemboca
en otro instante que se desvanece:

frente a la tarde de salitre y piedra
armada de navajas invisibles
una roja escritura indescifrable
escribes en mi piel y esas heridas
como un traje de llamas me recubren,
ardo sin consumirme, busco el agua
y en tus ojos no hay agua, son de piedra,
y tus pechos, tu vientre, tus caderas
son de piedra, tu boca sabe a polvo,
tu boca sabe a tiempo emponzoñado,
tu cuerpo sabe a pozo sin salida,
pasadizo de espejos que repiten
los ojos del sediento, pasadizo
que vuelve siempre al punto de partida,
y tú me llevas ciego de la mano
por esas galerías obstinadas
hacia el centro del círculo y te yergues
como un fulgor que se congela en hacha,
como luz que desuella, fascinante
como el cadalso para el condenado,
flexible como el látigo y esbelta
como un arma gemela de la luna,
y tus palabras afiladas cavan
mi pecho y me despueblan y vacían,
uno a uno me arrancas los recuerdos,
he olvidado mi nombre, mis amigos
gruñen entre los cerdos o se pudren
comidos por el sol en un barranco,

no hay nada en mí sino una larga herida,
una oquedad que ya nadie recorre,
presente sin ventanas, pensamiento
que vuelve, se repite, se refleja
y se pierde en su misma transparencia,
conciencia traspasada por un ojo
que se mira mirarse hasta anegarse
de claridad:
yo vi tu atroz escama,
Melusina, brillar verdosa al alba,
dormías enroscada entre las sábanas
y al despertar gritaste como un pájaro
y caíste sin fin, quebrada y blanca,
nada quedó de ti sino tu grito,
y al cabo de los siglos me descubro
con tos y mala vista, barajando
viejas fotos:
no hay nadie, no eres nadie,
un montón de ceniza y una escoba,
un cuchillo mellado y un plumero,
un pellejo colgado de unos huesos,
un racimo ya seco, un hoyo negro
y en el fondo del hoyo los dos ojos
de una niña ahogada hace mil años,

miradas enterradas en un pozo,
miradas que nos ven desde el principio,
mirada niña de la madre vieja
que ve en el hijo grande un padre joven,
mirada madre de la niña sola
que ve en el padre grande un hijo niño,
miradas que nos miran desde el fondo
de la vida y son trampas de la muerte
—¿o es al revés: caer en esos ojos
es volver a la vida verdadera?,

¡caer, volver, soñarme y que me sueñen
otros ojos futuros, otra vida,
otras nubes, morirme de otra muerte!
—esta noche me basta, y este instante
que no acaba de abrirse y revelarme
dónde estuve, quién fui, cómo te llamas,
cómo me llamo yo:
¿hacía planes
para el verano —y todos los veranos—
en Christopher Street, hace diez años,
con Filis que tenía dos hoyuelos
donde bebían luz los gorriones?,
¿por la Reforma Carmen me decía
"no pesa el aire, aquí siempre es octubre",
o se lo dijo a otro que he perdido
o yo lo invento y nadie me lo ha dicho?,
¿caminé por la noche de Oaxaca,
inmensa y verdinegra como un árbol,
hablando solo como el viento loco
y al llegar a mi cuarto —siempre un cuarto—
no me reconocieron los espejos?,
¿desde el hotel Vernet vimos al alba
bailar con los castaños — "ya es muy tarde"
decías al peinarte y yo veía
manchas en la pared, sin decir nada?,
¿subimos juntos a la torre, vimos
caer la tarde desde el arrecife?
¿comimos uvas en Bidart?, ¿compramos
gardenias en Perote?,
nombres, sitios,
calles y calles, rostros, plazas, calles,
estaciones, un parque, cuartos solos,
manchas en la pared, alguien se peina,
alguien canta a mi lado, alguien se viste,
cuartos, lugares, calles, nombres, cuartos,

Madrid, 1937,
en la Plaza del Ángel las mujeres
cosían y cantaban con sus hijos,
después sonó la alarma y hubo gritos,
casas arrodilladas en el polvo,
torres hendidas, frentes esculpidas
y el huracán de los motores, fijo:
los dos se desnudaron y se amaron
por defender nuestra porción eterna,
nuestra ración de tiempo y paraíso,
tocar nuestra raíz y recobrarnos,
recobrar nuestra herencia arrebatada
por ladrones de vida hace mil siglos,
los dos se desnudaron y besaron
porque las desnudeces enlazadas
saltan el tiempo y son invulnerables,
nada las toca, vuelven al principio,
no hay tú ni yo, mañana, ayer ni nombres,
verdad de dos en sólo un cuerpo y alma,
oh ser total...
cuartos a la deriva
entre ciudades que se van a pique,
cuartos y calles, nombres como heridas,
el cuarto con ventanas a otros cuartos
con el mismo papel descolorido
donde un hombre en camisa lee el periódico
o plancha una mujer; el cuarto claro
que visitan las ramas de un durazno;
el otro cuarto: afuera siempre llueve
y hay un patio y tres niños oxidados;
cuartos que son navíos que se mecen
en un golfo de luz; o submarinos:
el silencio se esparce en olas verdes,
todo lo que tocamos fosforece;
mausoleos de lujo, ya roídos
los retratos, raídos los tapetes;
trampas, celdas, cavernas encantadas,
pajareras y cuartos numerados,
todos se transfiguran, todos vuelan,
cada moldura es nube, cada puerta
da al mar, al campo, al aire, cada mesa
es un festín; cerrados como conchas
el tiempo inútilmente los asedia,
no hay tiempo ya, ni muro: ¡espacio, espacio,
abre la mano, coge esta riqueza,
corta los frutos, come de la vida,
tiéndete al pie del árbol, bebe el agua!,

todo se transfigura y es sagrado,
es el centro del mundo cada cuarto,
es la primera noche, el primer día,
el mundo nace cuando dos se besan,
gota de luz de entrañas transparentes
el cuarto como un fruto se entreabre
o estalla como un astro taciturno
y las leyes comidas de ratones,
las rejas de los bancos y las cárceles,
las rejas de papel, las alambradas,
los timbres y las púas y los pinchos,
el sermón monocorde de las armas,
el escorpión meloso y con bonete,
el tigre con chistera, presidente
del Club Vegetariano y la Cruz Roja,
el burro pedagogo, el cocodrilo
metido a redentor, padre de pueblos,
el Jefe, el tiburón, el arquitecto
del porvenir, el cerdo uniformado,
el hijo pedilecto de la Iglesia
que se lava la negra dentadura
con el agua bendita y toma clases
de inglés y democracia, las paredes
invisibles, las máscaras podridas
que dividen al hombe de los hombres,
al hombre de sí mismo,
se derrumban
por un instante inmenso y vislumbramos
nuestra unidad perdida, el desamparo
que es ser hombres, la gloria que es ser hombres
y compartir el pan, el sol, la muerte,
el olvidado asombro de estar vivos;

amar es combatir, si dos se besan
el mundo cambia, encarnan los deseos,
el pensamiento encarna, brotan las alas
en las espaldas del esclavo, el mundo
es real y tangible, el vino es vino,
el pan vuelve a saber, el agua es agua,
amar es combatir, es abrir puertas,
dejar de ser fantasma con un número
a perpetua cadena condenado
por un amo sin rostro;
el mundo cambia
si dos se miran y se reconocen,
amar es desnudarse de los nombres:
"déjame ser tu puta", son palabras
de Eloísa, mas él cedió a las leyes,
la tomó por esposa y como premio
lo castraron después;
mejor el crimen,
los amantes suicidas, el incesto
de los hermanos como dos espejos
enamorados de su semejanza,
mejor comer el pan envenenado,
el adulterio en lechos de ceniza,
los amores feroces, el delirio,
su yedra ponzoñosa, el sodomita
que lleva por clavel en la solapa
un gargajo, mejor ser lapidado
en las plazas que dar vuelta a la noria
que exprime la substancia de la vida,
cambia la eternidad en horas huecas,
los minutos en cárceles, el tiempo
en monedas de cobre y mierda abstracta;

mejor la castidad, flor invisible
que se mece en los tallos del silencio,
el difícil diamante de los santos
que filtra los deseos, sacia al tiempo,
nupcias de la quietud y el movimiento,
canta la soledad en su corola,
pétalo de cristal en cada hora,
el mundo se despoja de sus máscaras
y en su centro, vibrante transparencia,
lo que llamamos Dios, el ser sin nombre,
se contempla en la nada, el ser sin rostro
emerge de sí mismo, sol de soles,
plenitud de presencias y de nombres;

sigo mi desvarío, cuartos, calles,
camino a tientas por los corredores
del tiempo y subo y bajo sus peldaños
y sus paredes palpo y no me muevo,
vuelvo donde empecé, busco tu rostro,
camino por las calles de mí mismo
bajo un sol sin edad, y tú a mi lado
caminas como un árbol, como un río
caminas y me hablas como un río,
creces como una espiga entre mis manos,
lates como una ardilla entre mis manos,
vuelas como mil pájaros, tu risa
me ha cubierto de espumas, tu cabeza
es un astro pequeño entre mis manos,
el mundo reverdece si sonríes
comiendo una naranja,
el mundo cambia
si dos, vertiginosos y enlazados,
caen sobre las yerba: el cielo baja,
los árboles ascienden, el espacio
sólo es luz y silencio, sólo espacio
abierto para el águila del ojo,
pasa la blanca tribu de las nubes,
rompe amarras el cuerpo, zarpa el alma,
perdemos nuestros nombres y flotamos
a la deriva entre el azul y el verde,
tiempo total donde no pasa nada
sino su propio transcurrir dichoso,

no pasa nada, callas, parpadeas
(silencio: cruzó un ángel este instante
grande como la vida de cien soles),
¿no pasa nada, sólo un parpadeo?
—y el festín, el destierro, el primer crimen,
la quijada del asno, el ruido opaco
y la mirada incrédula del muerto
al caer en el llano ceniciento,
Agamenón y su mugido inmenso
y el repetido grito de Casandra
más fuerte que los gritos de las olas,
Sócrates en cadenas "(el sol nace,
morir es despertar: "Critón, un gallo
a Esculapio, ya sano de la vida"),
el chacal que diserta entre las ruinas
de Nínive, la sombra que vio Bruto
antes de la batalla, Moctezuma
en el lecho de espinas de su insomnio,
el viaje en la carretera hacia la muerte
—el viaje interminable mas contado
por Robespierre minuto tras minuto,
la mandíbula rota entre las manos—,
Churruca en su barrica como un trono
escarlata, los pasos ya contados
de Lincoln al salir hacia el teatro,
el estertor de Trotsky y sus quejidos
de jabalí, Madero y su mirada
que nadie contestó: ¿por qué me matan?,
los carajos, los ayes, los silencios
del criminal, el santo, el pobre diablo,
cementerio de frases y de anécdotas
que los perros retóricos escarban,
el delirio, el relincho, el ruido obscuro
que hacemos al morir y ese jadeo
que la vida que nace y el sonido
de huesos machacadosen la riña
y la boca de espuma del profeta
y su grito y el grito del verdugo
y el grito de la víctima...
son llamas
los ojos y son llamas lo que miran,
llama la oreja y el sonido llama,
brasa los labios y tizón la lengua,
el tacto y lo que toca, el pensamiento
y lo pensado, llama el que lo piensa,
todo se quema, el universo es llama,
arde la misma nada que no es nada
sino un pensar en llamas, al fin humo:
no hay verdugo ni víctima...
¿y el grito
en la tarde del viernes?, y el silencio
que se cubre de signos, el silencio
que dice sin decir, ¿no dice nada?,
¿no son nada los gritos de los hombres?,
¿no pasa nada cuando pasa el tiempo?

—no pasa nada, sólo un parpadeo
del sol, un movimiento apenas, nada,
no hay redención, no vuelve atrás el tiempo,
los muerto están fijos en su muerte
y no pueden morirse de otra muerte,
intocables, clavados en su gesto,
desde su soledad, desde su muerte
sin remedio nos miran sin mirarnos,
su muerte ya es la estatua de su vida,
un siempre estar ya nada para siempre,
cada minuto es nada para siempre,
un rey fantasma rige sus latidos
y tu gesto final, tu dura máscara
labra sobre tu rostro cambiante:
el monumento somos de una vida
ajena y no vivida, apenas nuestra,

—¿la vida, cuándo fue de veras nuestra?,
¿cuándo somos de veras lo que somos?,
bien mirado no somos, nunca somos
a solas sino vértigo y vacío,
muecas en el espejo, horror y vómito,
nunca la vida es nuestra, es de los otros,
la vida no es de nadie, todos somos
la vida —pan de sol para los otros,
los otros todos que nosotros somos—,
soy otro cuando soy, los actos míos
son más míos si son también de todos,
para que pueda ser he de ser otro,
salir de mí, buscarme entre los otros,
los otros que no son si yo no existo,
los otros que me dan plena existencia,
no soy, no hay yo, siempre somos nosotros,
la vida es otra, siempre allá, más lejos,
fuera de ti, de mí, siempre horizonte,
vida que nos desvive y enajena,
que nos inventa un rostro y lo desgasta,
hambre de ser, oh muerte, pan de todos,

Eloísa, Perséfona, María,
muestra tu rostro al fin para que vea
mi cara verdadera, la del otro,
mi cara de nosotros siempre todos,
cara de árbol y de panadero,
de chófer y de nube y de marino,
cara de sol y arroyo y Pedro y Pablo,
cara de solitario colectivo,
despiértame, ya nazco:
vida y muerte
pactan en ti, señora de la noche,
torre de claridad, reina del alba,
virgen lunar, madre del agua madre,
cuerpo del mundo, casa de la muerte,
caigo sin fin desde mi nacimiento,
caigo en mí mismo sin tocar mi fondo,
recógeme en tus ojos, junta el polvo
disperso y reconcilia mis cenizas,
ata mis huesos divididos, sopla
sobre mi ser, entiérrame en tu tierra,
tu silencio dé paz al pensamiento
contra sí mismo airado;
abre la mano,
señora de semillas que son días,
el día es inmortal, asciende, crece,
acaba de nacer y nunca acaba,
cada día es nacer, un nacimiento
es cada amanecer y yo amanezco,
amanecemos todos, amanece
el sol cara de sol, Juan amanece
con su cara de Juan cara de todos,

puerta del ser, despiértame, amanece,
déjame ver el rostro de este día,
déjame ver el rostro de esta noche,
todo se comunica y transfigura,
arco de sangre, puente de latidos,
llévame al otro lado de esta noche,
adonde yo soy tú somos nosotros,
al reino de pronombres enlazados,

puerta del ser: abre tu ser, despierta,
aprende a ser también, labra tu cara,
trabaja tus facciones, ten un rostro
para mirar mi rostro y que te mire,
para mirar la vida hasta la muerte,
rostro de mar, de pan, de roca y fuente,
manantial que disuelve nuestros rostros
en el rostro sin nombre, el ser sin rostro,
indecible presencia de presencias...

quiero seguir, ir más allá, y no puedo:
se despeñó el instante en otro y otro,
dormí sueños de piedra que no sueña
y al cabo de los años como piedras
oí cantar mi sangre encarcelada,
con un rumor de luz el mar cantaba,
una a una cedían las murallas,
todas las puertas se desmoronaban
y el sol entraba a saco por mi frente,
despegaba mis párpados cerrados,
desprendía mi ser de su envoltura,
me arrancaba de mí, me separaba
de mi bruto dormir siglos de piedra
y su magia de espejos revivía
un sauce de cristal, un chopo de agua,
un alto surtidor que el viento arquea,
un árbol bien plantado mas danzante,
un caminar de río que se curva,
avanza, retrocede, da un rodeo
y llega siempre.

OCTAVIO PAZ

Octavio Paz


(Ciudad de México, 1914-id., 1998) Escritor mexicano. Nieto de escritor (Ireneo Paz), los intereses literarios de Octavio Paz se manifestaron de manera muy precoz, y publicó sus primeros trabajos en diversas revistas literarias. Estudió en las facultades de Leyes y Filosofía y Letras de la Universidad Nacional.

En 1936 Octavio Paz se trasladó a España para combatir en el bando republicano en la guerra civil, y participó en la Alianza de Intelectuales Antifascistas. Al regresar a México fue uno de los fundadores de Taller (1938) y El Hijo Pródigo. Amplió sus estudios en Estados Unidos en 1944-1945, y concluida la Segunda Guerra Mundial, recibió una beca de la fundación Guggenheim, para, más tarde, ingresar en el Servicio Exterior mexicano.

En 1955 fundó el grupo poético Poesía en Voz Alta, y posteriormente inició una colaboración en la Revista Mexicana de Literatura y en El Corno Emplumado. En las publicaciones de esta época defendió las posiciones experimentales del arte contemporáneo.

Cerró su actividad diplomática en 1968, cuando renunció como protesta contra la política del gobierno mexicano ante el movimiento democrático estudiantil. Durante sus años de servicio Octavio Paz residió en París, donde trabó amistad con André Breton, pero también viajó por diversos países europeos y asiáticos (en 1962 fue nombrado embajador de México en la India).

Poeta, narrador, ensayista, traductor, editor y gran impulsor de las letras mexicanas, Paz se mantuvo siempre en el centro de la discusión artística, política y social del país. Su poesía se adentró en los terrenos del erotismo, la experimentación formal y la reflexión sobre el destino del hombre.

Conforman su obra poética quince títulos: Luna silvestre (1933); Bajo tu clara sombra y otros poemas sobre España (1937); Entre la piedra y la flor (1941); Libertad bajo palabra (1949); Águila o sol (1951); Semillas para un himno (1954); La estación violenta (1958); Salamandra (1962); Ladera este (1969); Topoemas (1971); Renga (1972); Pasado en claro (1975); Vuelta (1976); Poemas (1979) y Árbol de adentro (1987).

Su producción en prosa abarca once obras: El laberinto de la soledad (1950); El arco y la lira (1959); Cuadrivio (1965); Claude Lévi-Strauss o el nuevo festín de Esopo (1967); Conjunciones y disyunciones (1969); El mono gramático (1974); Los hijos del limo (1974); El ogro filantrópico (1979); Sor Juana Inés de la Cruz o las trampas de la fe (1982); Tiempo nublado (1983) y Hombres de su siglo (1984).

A grandes rasgos cabe distinguir tres grandes fases en su obra: en la primera, el autor pretendía penetrar, a través de la palabra, en un ámbito de energías esenciales que lo llevó a cierta impersonalidad; en la segunda entroncó con la tradición surrealista, antes de encontrar un nuevo impulso en el contacto con lo oriental; en la última etapa de su trayectoria lírica, el poeta dio prioridad a la alianza entre erotismo y conocimiento. En 1990 se le concedió el Premio Nobel de Literatura.

Aldous Huxley

 



Nace el 26 de julio de 1894 en Godalming, condado de Surrey, cerca de Londres, en el seno de una familia inglesa de gran tradición intelectual. Por parte paterna, su abuelo fue el célebre biólogo británico Thomas Henry Huxley. Su padre, Leonard Huxley, biólogo también, dirigió la revista Cornhill Magazine. La madre de Aldous, Julia Arnold, una de las primeras mujeres que estudiaron en Oxford, era nieta del poeta Matthew Arnold y hermana de la novelista Humphrey Ward, la cual fue la protectora de Aldous cuando, al contar éste catorce años, se produjo la muerte de su madre debido a un tumor.

El matrimonio de Leonard Huxley y Julia Arnold tuvo cuatro hijos: Julian (1887), Trevenan (1889), Aldous(1894) y Margaret (1899). Su hermano, sir Julian S. Huxley, eminente biólogo, se convertiría en un destacado divulgador científico.

Toda esta herencia familiar pesará en su producción intelectual e inspirará algunos de sus personajes.

Aldous Huxley se educó en la más prestigiosa de las escuelas británicas, Eton, cerca de Windsor (1908-1913). A los 16 años sufre un ataque violento de queratitis punctata, una grave enfermedad en los ojos que produce opacidad en las córneas y que lo mantiene prácticamente ciego durante 18 meses. Con admirable fuerza de voluntad, aprende a leer y a tocar el piano con el sistema Braille. Recupera la vista, pero en un ojo apenas es capaz de percibir la luz y en el otro sólo tiene una visión limitada. Años más tarde conocerá las teorías sobre la reeducación visual del doctor W. H. Bates y las pondrá en práctica, lo que lo llevará en poco tiempo a una mejora notable de su capacidad visual. Fruto de esta experiencia, escribe en 1942 El arte de ver (The Art of Seeing), donde relata la historia de cómo se recuperó de su casi completa ceguera.

En 1912, su padre se casa con Rosalind Bruce, de quien tendrá dos hijos, uno de ellos futuro Premio Nobel de Medicina, Andrew Huxley.

Debido a su deficiente visión, Aldous abandona la idea de estudiar medicina y se gradúa en literatura inglesa en el Balliol College de Oxford (1913-1915). En 1914, su hermano Trevenan sufre una grave depresión nerviosa, huye de la clínica donde está internado y se suicida.

Al cumplir los veintidós años publica su primer libro, The Burning Wheel (1916), una colección de poemas, al cual seguirían tres volúmenes más de poesía: Jonah (1917),The Defeat of Youth(1918) y Leda (1920), ninguno de los cuales se ha editado en español. Su primer trabajo fue como profesor en el colegio donde se había educado, Eton. Este trabajo no acababa de satisfacerlo y no tardó en abandonarlo.

En 1919 contrae matrimonio con Marie Nys, una mujer belga refugiada en Inglaterra durante la Primera Guerra Mundial. Tras la boda, el matrimonio se establece en el barrio de Hampstead, en Londres. Un año más tarde nacería su único hijo, Matthew.

En 1919 pasa a formar parte del equipo de redactores de la prestigiosa revista Athenaeum (1919-1921), donde escribe con el seudónimo de Antolycus, y a partir de 1920 colabora como crítico de teatro en la Westminster Gazzette. En estas revistas realiza gran variedad de trabajos: críticas dramáticas, de arte y de música, reseñas de libros y ensayos diversos. Algunos de estos artículos están recogidos en su libro Al margen (On the margin: notes and essays, 1923).

La revista Athenaeum la dirige J. Middleton Murray, esposo de Katherine Mansfield y gran amigo del escritor D. H. Lawrence. En esta época nace una profunda amistad entre Huxley y Lawrence, quien quedaría retratado en el personaje Rampion de Contrapunto (Point Counter Point). A la muerte de Lawrence, en 1930, Aldous realiza una recopilación de sus cartas, que publica junto con un ensayo introductorio.

En 1920 publica su primera obra en prosa, Limbo (Limbo), un libro de cuentos. En los siete años siguientes publicará otras cuatro colecciones de cuentos: La envoltura humana (Mortal Coils: five stories, 1922), Mi tío Spencer (Little Mexican, 1924), Dos o tres gracias (Two or Three gracer: four stories, 1926) y Fogonazos (Brief Candles, 1927).

El matrimonio se traslada a Italia en 1921; en un principio establece su residencia en Florencia y con posterioridad en Forte dei Marmi, al norte de Pisa, donde Huxley escribe su primera novela, Los escándalos de Crome (Chrome Yellow, 1921), que le valió una sólida reputación como escritor. En esta obra describe a un grupo de intelectuales esnobs, sensuales y cínicos que pasan un fin de semana en Crome, la casa de campo de Henry y Priscilla Wimbush, una pareja típica de la sociedad inglesa de entonces. Hay muy poca acción en la novela y sí muchas disquisiciones literarias y filosóficas. En ella aparecen los intelectuales contra los que Huxley dirigió las sátiras más afiladas de su primera época.

A partir de esta fecha, y durante el periodo de entreguerras, participa activamente en la vida literaria inglesa, convirtiéndose en un gran hostigador de la burguesía británica y sus costumbres, lo que le valió el apelativo de enfant terrible de las letras inglesas.

Huxley fue un viajero empedernido. Tras el éxito de Los escándalos de Crome y de su segundo volumen de cuentos, La envoltura humana, el matrimonio adquiere un Citroën que, conducido por Marie, los llevará a lo largo de muchas carreteras europeas. Algunas de estas vivencias quedarán retratadas en A lo largo del camino (Along the road: notes and essays of a tourist, 1925).

En 1923 publica su segunda novela, Danza de Sátiros (Antic Hay, 1923), una obra divertida, con el humor y la jocosidad propios de los escritores ingleses de la época y una de las más irónicas del autor. A esta novela seguirá la publicación de Arte, amor y todo lo demás (Those Barren Leaves, 1925).

En 1925 hacen una breve escapada a Túnez, para emprender luego un viaje alrededor del mundo. Embarcan hacia la India, donde el matrimonio permanece cuatro meses visitando el país; continúan hacia Singapur, Birmania, Malasia, Filipinas, China, Japón y finalmente Estados Unidos. Las impresiones de este viaje quedarían recogidas en el libro Jesting Pilate: An Intellectual Holiday, publicado un año más tarde.

A su regreso, en el verano de 1926, el matrimonio se establece en Cortina (Italia), donde Aldous inicia una nueva novela, Contrapunto (Point Counter Point, 1928), un alarde de virtuosismo técnico, complejidad y riqueza de personajes. Esta novela sería uno de sus mayores éxitos.

En octubre de 1928 trasladan su residencia a Francia, inicialmente en Suresnes, a pocos kilómetros de París, donde permanecerán durante un año y medio, interrumpido por algunos viajes a Inglaterra, Italia y España.

El primer viaje a España, en abril de 1929, lo realizan en coche desde Suresnes, con objeto de visitar el Museo del Prado en Madrid. Unos meses después regresan a España con motivo del Congreso de Cooperación Intelectual de Barcelona, al que Huxley ha sido invitado. Tras una semana en Barcelona, realizan un recorrido por España en el que visitan las ciudades de Tarragona, Valencia, Almería, Granada, Ronda, Jerez, Cádiz, Sevilla, Madrid, Burgos y finalmente regresan a Francia por San Sebastián. Su último viaje a España, en 1933, los llevaría a Madrid, Toledo, Ávila y Segovia.

En 1930 adquiere una sencilla casa junto a la playa en el sur de Francia, próxima a la ciudad de Tolon, donde se aficiona a la pintura y pasa muchas horas pintando retratos de su mujer, su hijo o alguna de sus visitas. Entre éstas se cuenta la escritora argentina Victoria Ocampo, con la que mantendría una gran amistad.

En 1931 inicia una colaboración en el Chicago Herald, a razón de un artículo semanal. Ese año publica un libro de poemas, The Cicadas, y una colección de ensayos sobre temas muy diversos, Música en la noche (Music at the Night, 1931).

En 1932 escribe en cuatro meses la obra que lo haría más famoso: Un mundo feliz (Brave New World, 1932), visión futurista y pesimista del mundo, donde muestra una sociedad regida por el condicionamiento psicológico como parte de un sistema inmutable de castas.

Durante el verano de 1932 prepara Texts and Pretexts, una antología de poesías, la mayoría pertenecientes a poetas ingleses, clasificadas por temas y acompañadas de breves comentarios.

Al año siguiente, el matrimonio se embarca en el Britannic rumbo a América Central. Visitan el Caribe, Guatemala, Honduras y México. Las impresiones de este viaje quedarán plasmadas en un libro Más allá del golfo de México (Beyond the Mexique Bay, 1934).

A su regreso a Francia, Huxley reanuda la escritura de una novela sobre la que llevaba tres años trabajando, Ciego en Gaza (Eyeless in Gaza, 1936). Esta novela, personal e íntima, trata el conflicto entre lo intelectual y lo sexual, y su resolución a través del misticismo. Con esta obra concluye una etapa en la que predomina el escepticismo, y surge un interés creciente por el misticismo, interés que lo acompañaría hasta su muerte.

"El interés negativo se tornó positivo, no a resultas de un solo suceso, sino más bien porque todo lo demás -el arte, la ciencia, la literatura, los placeres del pensamiento y de las sensaciones- terminaron por parecerme insuficientes. Uno llega a un punto en el que se dice, incluso al pensar en Beethoven, al pensar en Shakespeare: ¿Eso es todo?"

Ese mismo año publica un nuevo volumen de ensayos, The Olive Tree (1936), y a partir de entonces aumentará considerablemente la producción de ensayos, medio de expresión en el que se sentía más cómodo. En ellos aborda un sinfín de temas: arte, música, literatura, historia, psicología, pedagogía, política, ciencia, etc.

En abril de 1937, los Huxley abandonan su residencia en Francia y, en compañía de su amigo Gerald Heard, parten hacia los Estados Unidos en busca de una universidad en la que pueda estudiar su hijo. Prevén permanecer nueve meses en el país, pero será una estancia para toda la vida. A su llegada realizan un viaje en coche por varios estados norteamericanos, para acabar en la finca que el difunto Lawrence poseía en Nuevo México, donde pasan el verano y donde Huxley concluye El fin y los medios (Ends and Means, 1937), ágiles ensayos en los que describe su credo pacifista, que ya había defendido en la última parte de Ciego en Gaza.

En septiembre reanudan su marcha rumbo a California, y se establecen en Los Angeles. En Hollywood traban amistad con actores como Charlie Chaplin y Greta Garbo y directores de cine como Cukor y Korda. En sus primeros años en Estados Unidos, escribe guiones para la industria cinematográfica. El mundo de Hollywood quedará retratado en su siguiente novela, Viejo muere el cisne (After many a summer dies the swan, 1939).

Dos años más tarde publica una biografía, Eminencia gris (Grey Eminence: a study in religion and politics – a biography of father Joseph, 1941) que familiariza al lector con la vida del padre José, principal consejero y emisario del cardenal Richelieu en la Francia del siglo XVII. Con admirable capacidad de síntesis y de forma muy dinámica, el autor va exponiendo la compleja historia europea que sirve de fondo a las actividades de este monje capuchino.

Ese año, 1941, se introduce de lleno en la literatura mística de la India por intermedio de su amigo, el escritor Christopher Isherwood; conoce a Swami Prabhavananda y la Sociedad Vendata de Los Angeles, y empieza a colaborar en su revista bimensual Vendata and the west, colaboración que se prolongaría hasta 1960.

En 1942, los Huxley abandonan Los Angeles y se retiran a vivir a Llano, pequeña localidad californiana situada al borde del desierto de Mojave. Huxley amaba el desierto por su poder simbólico y le gustaba pasear por él. Sus lecturas y meditaciones en el desierto lo llevan a escribir su siguiente novela, El tiempo debe detenerse (Time must have a stop, 1944), inspirada en una de sus lecturas preferidas, Libro tibetano de los muertos o Bardol Thödol; y una antología comentada de textos místicos de todos los tiempos, La filosofía perenne (The Perennial Philosophy, 1945).

Al concluir la guerra, el matrimonio abandona la soledad del desierto para instalarse en Wrightwood, un caserío situado en pleno bosque, en lo alto de la sierra que separa Los Angeles y Mojave y donde residen hasta 1949. Aquí escribe un pequeño volumen de ensayos, Ciencia, libertad y paz (Science, Liberty and Peace, 1946) y una narración breve en forma de guión cinematográfico, Mono y esencia (Ape and Essence, 1948).

En 1948 regresan a Europa y visitan París, Roma y su antigua residencia en el sur de Francia. A su vuelta a Estados Unidos se trasladan, una vez más, a una nueva casa con amplio jardín en King´s Road, en las afueras de Los Angeles.

El año 1950 señala un alto en la labor literaria de Aldous. En primavera acude con Marie a Nueva York, donde se estrena la adaptación teatral de su cuento La sonrisa de la Gioconda (The Gioconda Smile, 1948), y asisten a la boda de su hijo Matthew, antes de emprender un nuevo viaje a Europa. Ese verano visitan la pequeña ciudad francesa de Loudun, escenario de un singular caso acontecido en el siglo XVII, en el que un grupo de monjas fueron víctimas de una posesión demoniaca. Este hecho histórico lo lleva a realizar un interesante estudio psicológico de este hecho en una de sus obras más notables, Los demonios de Loudun (The Devils of Loudun) publicada en 1952, en plena caza de brujas del senador McCarthy.

En enero de 1952 operan a Marie de un quiste maligno de mama, primera manifestación del cáncer que la devoraría en el transcurso de los tres años siguientes.

A partir de entonces se produce un notable cambio de actitud en Huxley, y se inicia un periodo de apariciones públicas constantes, que en sus últimos años se producen a un ritmo vertiginoso. Así, son muchos y variados los visitantes recibidos en su casa, aparece en programas de radio o televisión y sobre todo empieza a dar conferencias en universidades de Estados Unidos cada vez con mayor frecuencia.

En 1953, Aldous lee un artículo sobre el empleo de la mescalina en el tratamiento de la esquizofrenia y, llevado por su interés, conoce a uno de sus autores, el Dr. Humphry Osmond, con el que establecería una importante amistad. En la primavera de 1953, bajo la supervisión del Dr. Osmond y de su mujer, decide experimentar por sí mismo esta droga e ingiere cuatro decigramos de mescalina. Huxley describe esta primera experiencia con una sustancia psicodélica en un breve volumen, Las puertas de la percepción (The Doors of Perception, 1954), donde explica paso a paso las impresiones de aquel día.

Entre los años 1953 y 1963 experimentó una docena de veces con sustancias psicodélicas (mescalina, LSD y psilocibina) llevado por un interés de índole intelectual. En 1956 publica un segundo libro sobre estas drogas, Cielo e infierno (Heaven and Hell), un libro donde ofrece una amplia panorámica de la ciencia, el arte y la religión a base de pequeños esbozos.

En 1954 el matrimonio realiza un nuevo viaje a Europa. Para Marie, el viaje será su despedida de sus familiares, pues tan sólo le resta un año de vida. Primero viajan a Francia y de allí visitan Egipto, Líbano, Palestina, Chipre, Grecia y acaban regresando a la Italia de sus primeros años de matrimonio. De vuelta en California, Huxley da fin a una nueva novela, El genio y la diosa (The Genius and the Goddess, 1955).

A lo largo del invierno la salud de Marie, aquejada de un cáncer de hígado, empeora y el 12 de febrero de 1955, tras 35 años de matrimonio, muere en su casa acompañada hasta el último instante por su marido.

Tras dos meses de soledad, el escritor emprende un largo viaje por carretera hacia Arizona, Texas, Florida, Carolina y finalmente Nueva York, donde reanuda su vida con una actividad inusitada. Tras el verano, regresa a Los Angeles, donde retorna a su vida habitual.

El 19 de mayo de 1956, en Yuma, Arizona, contrae matrimonio con la violinista y psicoterapeuta italiana Laura Archera, cuya vitalidad y dinamismo serán un poderoso estímulo para las actividades emprendidas durante los últimos años de su vida. Poco después de casarse, se trasladan a una casa en una de las colinas de Hollywood.

Esos años publica dos nuevas colecciones de ensayos, Adonis y el alfabeto (Adonis and the Alphabet, 1956) y Nueva visita a un mundo feliz (Brave New World Revisited, 1958) e inicia un periplo de largos viajes: Perú, Brasil (invitado por el gobierno de este país), Italia (donde emprende un ciclo de conferencias por diferentes ciudades), Inglaterra (donde visita a su familia), Suiza (donde asiste a las conferencias de Krisnamurti) y Dinamarca (invitado a un congreso de psicología aplicada) y finalmente, en 1961, regresa a la India para el centenario de Tagore en Nueva Delhi.

Pero los viajes más significativos para Aldous en estos últimos años los realiza por Estados Unidos, de universidad en universidad, impartiendo conferencias y cursos: San Francisco, Stanford, Berkeley, Santa Bárbara, Massachusetts, Nueva York, etc.

El 12 de mayo de 1961, un incendio destruye completamente su casa en Hollywood, y pierde todas sus pertenencias y recuerdos, a excepción de unos pocos objetos que logra recatar, entre los que se encuentra el violín de Laura (un Guarnieri construido en Cremona en 1707) y el manuscrito de su última novela, La isla (Island, 1962), en la que llevaba trabajando cinco años. La isla constituye una especie de testamento literario, donde el autor recrea un orden social que bien podría considerarse como la contraparte de Un mundo feliz.

En 1960 le habían diagnosticado un tumor en la lengua, que logra contener durante dos años a base de radioterapia. A pesar de su extrema debilidad por los duros tratamientos, continúa con los compromisos adquiridos impartiendo conferencias y asistiendo a congresos. Termina su último libro, Literatura y ciencia (Literature and Science, 1963), publicado dos meses antes de su muerte y en el que trata de aproximar el mundo del arte y el de la ciencia. En 1963 asiste en Roma a un congreso mundial sobre agricultura y es recibido por el papa Juan XXIII, regresa a Estados Unidos a continuar con el tratamiento y con renovadas fuerzas viaja a Suecia, donde asiste a la Academia Mundial de las Artes y las Ciencias. Ese verano lo pasa en Inglaterra con sus familiares y amigos.

El 22 de noviembre de 1963, el mismo día del asesinato del presidente John F. Kennedy, muere a los sesenta y nueve años, y el mundo pierde una inteligencia excepcional. A su muerte le fue leído al oído, según su propio deseo, Libro tibetano de los muertos. Fue incinerado y sus cenizas fueron trasladadas ocho años más tarde a Inglaterra, donde descansan junto con las de su familia.

Aldous Huxley tenía un saber enciclopédico, fruto de una gran curiosidad intelectual. Era un hombre de ingenio incisivo y pensamiento abierto que, además de interesarse profundamente por el misticismo, lo hizo también por el mundo cotidiano y sus exigencias: la paz, la ciencia, la conservación de los recursos naturales, etc. Su mentalidad no aceptó nunca el juego gratuito de las ideas y en su pensamiento encontramos la necesidad de aportar al mundo una estructura útil.

Un mundo feliz

Un mundo feliz  es la novela más famosa del escritor británico Aldous Huxley, publicada por primera vez en 1932.




La novela anticipa el desarrollo en tecnología reproductiva, cultivos humanos e hipnopedia que, combinadas, cambian radicalmente la sociedad. El mundo aquí descrito podría ser una utopía, aunque irónica y ambigua: la humanidad es desenfadada, saludable y avanzada tecnológicamente. La guerra y la pobreza han sido erradicadas, y todos son permanentemente felices. Sin embargo, la ironía es que todas estas cosas se han alcanzado tras eliminar muchas otras: la familia, la diversidad cultural, el arte, la ciencia, la literatura, la religión y la filosofía.

Se ha discutido por varios críticos literarios, y respaldado por Aldous Huxley, que el libro, mientras satiriza el desarrollo de la sociedad, también provee una visión suicida sobre el futuro. En la novela, la reserva (la cual es asociada con el pasado, y todo lo que ésta contiene como miseria y enfermedades) y la sociedad futurista (la cual, es lo suficientemente apta y representa el futuro) se unen en el protagonista: John el Salvaje. En un sentido metafórico, esta unión podría representar el presente, en la medida que John no es parte ni del pasado ni del futuro de las sociedades pasadas ni venideras. Al final de la novela, John el salvaje se suicida debido al remordimiento, pero se puede también inferir que se suicida debido a que no hay lugar para él. Todo lo que él tiene es el pasado lleno de enfermedades o el futuro conformista.

Parece tener simbolismos filosóficos muy claros entre la lucha entre la verdad, y la ficción en la que cada uno puede vivir, o se supone que vivimos la mayoría de todos nosotros. Es claro el paralelismo con el mito de la caverna de Platón, en la que la gente es feliz, aunque es esclava, sin libertad en la prisión de su propia mente. La película Matrix utilizó varias ideas de "Un mundo feliz", donde se vive en un mundo completamente irreal. También se trata este tema, aunque en menor medida, en la película Nivel 13. Ante estos datos cabe resaltar que Huxley se consideraba a sí mismo un anarquista, lo que explicaría parte de su visión de la vida sobre todo en el ámbito político, aunque a ojos del movimiento libertario de ese tiempo uno heterodoxo o si se quiere, contradictorio.

 

Rap

 




El rap (también conocido en inglés como emceeing) es un tipo de Sprechgesang o recitación rítmica de rimas, juegos de palabras y poesía surgido a mediados del siglo XX entre la comunidad negra de los Estados Unidos. Es uno de los cuatro pilares fundamentales de la cultura hip hop, de ahí que a menudo también se lo llame metonímicamente (y de forma imprecisa) hip hop. Aunque puede interpretarse a capella, el rap va normalmente acompañado por un fondo musical rítmico conocido con la voz inglesa beat. Los intérpretes de rap son los MC, sigla en inglés de "maestro de ceremonias.

El compás del rap suele ser de cuatro por cuatro. En su esencia rítmica, las canciones de rap, en lugar de un compás de 4/4 (como en otros estilos musicales, donde la canción sigue el golpe), se basa en un conteo de 3, similar a un "swing" encontrado en los golpes del jazz. Sin embargo, en el rap se toma este concepto un paso más allá. Mientras que el ritmo del jazz implica notas de tres octavos (un trío) por golpe, en el rap es el doble: 6/16 (un "doble trío") por golpe. Como el énfasis es mayor, frecuentemente se toca (o se compone) en una forma relajada.

Reggaeton


El reggaeton es un género musical procedente del reggae (y del posterior dancehall jamaiquino), con influencias del hip hop, que se desarrolló por primera vez en Panamá hacia mediados de los años 1980 y a comienzos de los años 1990 en Puerto Rico, a raíz de la comunidad jamaiquina cuyos ancestros llegaron a Panamá, junto a inmigrantes antillanos a principios del siglo XX.

Las letras del reggaeton se caracterizan por apoyarse en la rima para lograr que la canción sea pegadiza y de fácil identificación para el público. Este estilo de rima está también inspirado en el raggamuffin y dancehall jamaiquino, aunque principalmente en el rap. Los temas de las letras desde un origen son de denuncia social. Las letras de las canciones se asemejan a las del hip hop. Al igual que el hip hop, la mayoría de cantantes de reggaeton recitan sus canciones con estilo de rap en lugar de cantarlas melódicamente, a diferencia de la música hip hop, un porcentaje significativo de los artistas de reggaeton también son cantantes que pueden mezclar el rap y el canto. El reggaeton comenzó como un género compuesto por artistas en su mayoría hombres, pero con el tiempo ha aumentado el número de artistas mujeres tales como: Ivy Queen, K-Narias, Mey Vidal, Nina Sky y Glory.

Los temas de las letras típicos suelen hablar de denuncia social, reflexión, historias de amor, breves anécdotas y los problemas de la vida. En algunos casos, estos temas iniciales fueron derivando en un tipo de letras festivas abundando sobre todo las que aluden al sexo, en ocasiones de forma discreta y en otras explícitamente. Esto provocó un fuerte rechazo en ciertos sectores de la sociedad. Actualmente la mayoría de artistas están comprometidos en sus interpretaciones con un cambio social

Género grupero

 



principios de los años 90's, nace el término "onda grupera" o "género grupero" o "movimiento grupero" o "música grupera" ("Los Temerarios","Gran Sismo Tropikal", "Grupo Ladrón", "Los Rehenes", "Grupo Bryndis", "Los Acosta", "Guardianes Del Amor" "Grupo Samuray", "Viento y Sol, entre otros). En ese entonces, en la provincia se hablaba de varios géneros musicales: género grupero, género tropical, género norteño, género banda sinaloense, etc.

A finales de 1993, en la capital de México, los medios de comunicación, por ignorancia, le empiezan a decir "gruperos" a todos los géneros populares mexicanos conocidos: a los románticos, a los norteños, a los texanos, a los tropicales, a las bandas. Como el género grupero eran los más exitosos y famosos en el momento de esta explosión, las compañías disqueras capitalinas se dan cuenta que eran un gran negocio, y empiezan a promocionarlos fuertemente a nivel nacional en la televisión, radio, periódicos, revistas.

A Monterrey, N. L. se le conoce en México como la Capital Grupera porque de ahí surgieron las primeras compañías gruperas del país y nacieron de esta hermosa ciudad y sus alrededores, cantantes y grupos populares como "Bronco", "Límite", "Los Invasores de Nuevo León", "Grupo Pesado", "Los Cadetes de Linares", "El Poder del Norte", "Los Cardenales de Nuevo León", "Carlos y José", "Grupo Ladrón, "Liberación", "Guardianes Del Amor", "Pegaso", "Mandingo", "Los Mier", "La Firma", "Grupo Palomo", "Grupo Vaquero","Gran Sismo Tropikal", "Tropical Panamá", "Topaz", "Celso Piña", "Los Vallenatos de la Cumbia", "Héctor Montemayor", y muchos artistas más que han dejado huella en la música popular mexicana, plasmando su estilo y sentimiento en canciones que se han quedado en los corazones de millones de latinos como flores inmortales de la "música grupera.

HIP - HOP


El hip hop o hip-hop es un movimiento artístico que surgió en Estados Unidos a finales de los años 1960 en las comunidades afroamericanas y latinoamericanas de barrios populares neoyorquinos como Bronx, Queens y Brooklyn. El DJ Afrika Bambaataa subrayó los cuatro pilares de la cultura hip hop: MC, DJ, breakdance y grafiti. Otros elementos incluyen el beatboxing.

La música hip hop es un género musical que se desarrolló como parte de la cultura hip hop, y se define por cuatro elementos estilísticos: MC, DJ/turntablism, sampling (o sintetización de sonido) y beatboxing. El hip hop comenzó en el South Bronx de Nueva York a comienzos de los años 1970. El término rap suele utilizarse como sinónimo de hip hop, si bien hip hop también hace referencia a las prácticas de toda esta subcultura.

METAL





El heavy metal o solamente metal (en español traducido como «metal pesado») es un género musical que incorpora elementos inspirados en el blues rock, el rock ácido de los 60s y de la música clásica, junto al hard rock, con el que comparte rasgos esenciales. El origen del heavy metal remonta a finales de los años 1960, impulsado por algunos grupos de la época, los cuales fueron incorporando sonidos más potentes y distorsionados, agregados a más energía. El heavy metal ganó popularidad en el Reino Unido y en Estados Unidos durante los años 1970, más aún a finales de estos, hasta su asentamiento y difusión universal durante los años 1980.

El heavy metal se caracteriza por poseer ritmos potentes, crudos y mayoritariamente agresivos, logrados mediante la utilización de guitarras altamente distorsionadas, baterías con doble pedales y sonido potente, y bajos eléctricos pronunciados, todo esto agregado a una atmósfera contundente y oscura y técnicos solos de guitarra.[5] El heavy metal, entre las muchas características que lo componen como género musical, se caracteriza por poseer figurativos riffs de guitarra, relativamente complejos, potentes y llenos de energía, logrados mediante la utilización de alta distorsión de guitarras y de bajos ocasionalmente, y, sobre todo, por poseer importancia esencial en los solos de guitarra, ejecutados con gran velocidad, virtuosismo y tecnicidad.



Rock and roll


Rock and roll, rocanrol, rock n' roll[1] es un género musical de ritmo marcado, derivado de una mezcla de diversos géneros de música folclórica estadounidense (rhythm and blues, hillbilly, blues, country y western son los más destacados) y popularizado desde la década de 1950, siendo su cantante más influyente Elvis Presley, su guitarrista más influyente Chuck Berry y sus bandas más influyentes, Eddie Cochran y Bill Haley and The Comets.

La expresión venía utilizándose en las letras del rythm & blues desde fines de la década de 1930, pero fue el disc jockey estadounidense Alan Freed quien comenzó a utilizar la expresión "rock and roll" para describir ese estilo.

El vocablo "rock" deriva del término rock and roll y hoy día conserva dos significados según la Real Academia Española: "un género musical característico y popularizado en los 50"[2] (que corresponde con la definición de rock and roll[3] ) y cada uno de los diversos géneros musicales derivados del rock and roll,[2] (que sería la definición del género contemporáneo música rock, y que históricamente vino cumpliendo el término rock and roll).

DIFERENTES GENEROS DE MUSICA




POP: La expresión música pop, viene del inglés pop music, que en realidad es la contracción de popular music. Por lo tanto se entiende como música pop a una combinación de distintos géneros musicales que son altamente populares dentro de una sociedad. Este tipo de música es hecha para ser altamente comercializada. Muchos citan los comienzos de este género durante los años 50.


Los musicólogos suelen identificar una serie de características como típicas del género de música pop: un enfoque en canciones individuales o sencillos (singles), en lugar de en obras extensas o álbumes; el objetivo de atraer a un público general, en lugar de dirigirse a una sub-cultura o ideología; una preferencia por la artesanía por encima de cualidades formales artísticas; cierto énfasis en la grabación, producción y tecnología, antes que la actuación en vivo; y una tendencia a reflejar las tendencias existentes en lugar de a los desarrollos progresivos.
El principal elemento de la música pop es la canción, a menudo entre dos y medio y tres minutos y medio de duración, en general, marcada por un elemento rítmico constante y notable, un estilo culturalmente establecido y una estructura tradicional y simple. Las variantes más comunes son el verso-coro y la forma de treinta y dos compases, con una especial atención a las melodías pegadizas y un coro que contrasta melódica, rítmica y armónicamente con el verso. El ritmo y las melodías tienden a ser sencillos, con un acompañamiento armónico limitado Las letras de las canciones pop modernas se centran típicamente en temas simples - a menudo el amor y las relaciones románticas - aunque hay también notables excepciones.


MUSICA




Según la definición tradicional del término, el arte de organizar sensible y lógicamente una combinación coherente de sonidos y silencios utilizando los principios fundamentales de la melodía, la armonía y el ritmo, mediante la intervención de complejos procesos psico-anímicos. El concepto de música ha ido evolucionando desde su origen en la antigua Grecia, en que se reunía sin distinción a la poesía, la música y la danza como arte unitario. Desde hace varias décadas se ha vuelto más compleja la definición de qué es y qué no es la música, ya que destacados compositores, en el marco de diversas experiencias artísticas fronterizas, han realizado obras que, si bien podrían considerarse musicales, expanden los límites de la definición de este arte.

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Katsushika Hokusai


Katsushika Hokusai (葛飾 北斎, Katsushika Hokusai?), conocido simplemente como Hokusai (北斎, Hokusai?) (Edo, actual Tokio, 12 de octubre de 1760 - 10 de mayo de 1849) fue un pintor y grabador japonés, adscrito a la escuela Ukiyo-e del periodo Edo. Es uno de los principales artistas de esta escuela conocida como «pinturas del mundo flotante». [1] También es conocido por la diversidad de nombres que utilizó a lo largo de su carrera profesional, Shunro, Sori, Kako, Taito, Gakyonjin, Iitsu y Manji.[2]

Fue autor de una obra inmensa y variada. Por ejemplo, en el Hokusai Manga (北斎まんが, Hokusai Manga) (1814-1849),[n. 1] muestra la vida diaria de su población, con una gran exactitud y sentido del humor.[3] Realizó grabados de paisajes, las Treinta y seis vistas del monte Fuji (富嶽三十六景, Fugaku Sanjūroku-kei)(ca. 1830-1833)[4] y las Cien vistas del monte Fuji (1834),[3] que reflejan en parte una fijación personal con el Monte Fuji. Fueron obras de esta serie, La gran ola de Kanagawa (神奈川沖浪裏, Kanagawa Oki Nami Ura) y Fuji en días claros (凱風快晴, gai kaze kaisei), las que aseguraron la fama de Hokusai, tanto dentro del Japón como en el extranjero.

A mediados del siglo XIX sus grabados, así como los de otros artistas japoneses, llegaron a París. Allí eran coleccionados, especialmente por parte de artistas impresionistas de la talla de Vincent Van Gogh, Claude Monet, Edgar Degas y Henri de Toulouse-Lautrec, cuya obra denota una profunda influencia de los grabados mencionados. El historiador Richard Douglas Lane ha dicho de él y su obra:
En efecto, si hay un trabajo que hizo el nombre de Hokusai famoso, tanto en Japón como en el extranjero, debe ser esta serie de impresiones monumental .

Hokusai trabajó hasta el último día de su existencia. Era un artista enérgico que se levantaba temprano y pintaba hasta la noche. Ésta había sido su forma de actuar durante todo su larga y productiva vida, y fue también la de sus años finales. De los millares de libros y de impresiones de Hokusai, sus Treinta y seis vistas del Monte Fuji son particularmente notables. Publicada entre 1826 y 1833, esta famosa serie, que con los suplementos incluía un total de 46 impresiones a color, marcó un hito en la impresión japonesa de paisajes. La grandeza del diseño y la habilidad de la ejecución no había sido alcanzada hasta ese momento, incluso en el trabajo de su contemporáneo Utagawa Hiroshige. En conjunto, Hokusai tuvo una gran producción artística integrada por unas treinta mil obras.[13]

Los continuos cambios de domicilio de Hokusai -residió en más de 90 viviendas-, e incluso los cambios de nombre, son elementos significativos del carácter del artista. Además de su nombre principal, Hokusai utilizaba otros dos seudónimos ocasionales, y alrededor de una veintena de nombres que, indistintamente, añadía a su nombre principal.[2]

Pese a sus deseos por seguir viviendo una década más, el día 18 del cuarto mes —del calendario japonés— del 1849, «el viejo loco por la pintura», como él mismo se definía, murió a los 89 años, sin haber satisfecho la búsqueda de la última verdad sobre la pintura.[2
Diego Velázquez



Maestro sin par del arte pictórico, el sevillano Diego Velázquez adornó su carácter con una discreción, reserva y serenidad tal que, si bien mucho se puede decir y se ha dicho sobre su obra, poco se sabe y probablemente nunca se sabrá más sobre su psicología. Joven disciplinado y concienzudo, no debieron de gustarle demasiado las bofetadas con que salpimentaba sus enseñanzas el maestro pintor Herrera el Viejo, con quien al parecer pasó una breve temporada, antes de adscribirse, a los doce años, al taller de ese modesto pintor y excelente persona que fuera Francisco Pacheco. De él provienen las primeras noticias, al tiempo que los primeros encomios, del que sería el mayor pintor barroco español y, sin duda, uno de los más grandes artistas del mundo en cualquier edad.

Diego Velázquez fue el pintor barroco español más importante del grupo porque trató con igual excelencia todos los géneros: religiosos, mitológicos, retratos, históricos, paisajes, bodegones, etc. Además de ser, indiscutiblemente, uno de los mejores artistas de todos los tiempos.

Velázquez nace en 1599 en Sevilla y muere en Madrid en 1660, realizando sus obras en la primera mitad del siglo XVII. En España todavía continúa reinando la Casa de los Austrias. De hecho, Velázquez será pintor de cámara de Felipe IV.

Se trata de una época en la que el estilo artístico que reina es el Barroco, que ha llegado a España desde Italia.

Su catálogo consta de unas 120 o 125 obras. El reconocimiento como pintor universal se produjo tardíamente, hacia 1850.[2] Alcanzó su máxima fama entre 1880 y 1920, coincidiendo con los pintores impresionistas franceses, para los que fue un referente. Manet se sintió maravillado con su pintura y lo calificó como «pintor de pintores» y «el más grande pintor que jamás ha existido».

La parte fundamental de sus cuadros que integraban la colección real se conserva en el Museo del Prado en Madrid.
Camille Pissarro


El pintor francés, Camille Pissarro es uno de los fundadores del Impresionismo. Era el mayor del grupo y el único que participó en las ocho exposiciones que celebraron.

Nació el 10 de julio de 1830 en Santo Tomás (Islas Vírgenes), era hijo de un próspero comerciante judío. A los 12 años viajó a París para realizar sus estudios y el ambiente de la ciudad despertó en él su interés por el arte. De regreso a Santo Tomás, su padre le negó el permiso para estudiar arte, por lo que trabajó en el comercio paterno mientras realizaba bocetos inspirados en la Isla.

En 1852 fue a Caracas como ayudante del pintor dinamarqués Fritz Melbyl y allí pintó paisajes y escenas de costumbres. En 1855 se trasladó a París, estudió en la Escuela de Bellas Artes, en la Academia Suiza y más tarde, con el paisajista francés Camille Corot. Conoció a Monet, Cézanne y Guillaumin y frecuentó el Café Guerbois, donde se reunían un gran número de artistas y escritores para discutir ideas.

Viajó a Londres y allí coincidió con Monet, juntos hicieron estudios de edificios envueltos en nieblas. A su regreso a Francia se unió a Manet, Monet, Renoir, Sisley y Guillaumin y decidieron formar un grupo. Así nació el impresionismo.

Hasta esa época, sus obras se asocian a la Escuela de Barbizon. Influido por Corot y Courbet, pintó con una gama sobria de verdes y grises. Pero, poco a poco, su paleta irá adquiriendo luminosidad.

Durante la Guerra Franco-prusiana (1870-1871), marchó a Inglaterra. A su vuelta, su casa había sido saqueada y parte de sus pinturas estaban destruidas. Atraído por los paisajes, decidió alquilar una casa en Pontoise,

Entre sus temas, destacan los relacionados con la vida natural y rural. En sus escenas representa casas, árboles, campos, montones de heno y campesinos trabajando.

Más tarde, influenciado por Seurat y Signac, experimentó el puntillismo, que consiste en lograr las formas mediante el uso de pequeñas gotas de color yuxtapuestas. Las críticas recibidas lo llevaron a abandonar esta técnica y a retomar el impresionismo.

Cuando su enfermedad ocular empeoró tuvo que abandonar la pintura al aire libre y centrarse en escenas urbanas. Se trasladó a Ruán y pintó excelentes vistas de la ciudad y de su puerto, y después pasó a París, donde murió en 1903.
George Braque

Georges Braque nació en Argenteuil-sur-Seine, Francia, en una familia de artesanos. Creció en Le Havre y estudió en la Escuela de Bellas Artes (Ecole des Beaux-Arts) desde 1897 hasta 1899.


La exposición fauvista de 1905 le impresionó tanto que se adscribió a este estilo, usando preferentemente los colores rosa y violeta. Realizó en 1906 con Othon Friesz un viaje a Amberes y, durante el verano boreal de 1907, a La Ciotat y a L'Estaque. En otoño de ese mismo año, la exposición retrospectiva de Cézanne y la amistad que trabó con Pablo Picasso, que acababa de pintar sus Señoritas de Aviñón, le hicieron cambiar de estilo. El trabajo de ambos, en estrecha relación, hará surgir y evolucionar al cubismo. En el verano boreal de 1908 pinta paisajes en L'Estaque
En 1914, fue movilizado y participó en la Primera Guerra Mundial, siendo herido de gravedad en 1915. Regresó a París. En 1917 se reincorporó a su trabajo y realizó al final de la guerra una obra esencialmente basada en la naturaleza muerta.


George Braques tuvo unos primeros momentos fauvistas. En el verano boreal de 1907 pinta en L'Estaque, lugar donde pintó Cézanne, una serie de paisajes "lineales" que son ya pre-cubistas.


Existen dos fases en su cubismo. En una primera época pinta cuadros de superficies superpuestas y planos angulares, componiendo a base de cubos; usaba pocos tonos cromáticos. Después pasó por una fase de "cubismo analítico" (1909-1912), en el que los objetos quedaban descompuestos en facetas hasta el punto de ser irreconocibles.
A la vuelta de la Primera Guerra Mundial desarrolló un estilo propio, con forma unida al color. Representa figuras de gran tamaño. Pinta algún paisaje
Murió el 31 de agosto de 1963 en París, a la edad de 81 años y actualmente hay un colegio en Nantes con su nombre.
Joshua Reynolds


(Plympton, Gran Bretaña, 1723-Londres, 1792) Pintor inglés. De él se ha dicho, quizá con un punto de exageración, que es el mejor pintor británico de todos los tiempos. Lo que no admite duda es su condición de mejor retratista británico de la historia. Estudió pintura en Londres de 1740 a 1743 con Hudson, y tras un primer período de actividad en su Devonshire natal, se trasladó a Italia, donde permaneció de 1750 a 1752.

El estudio de la pintura de los siglos XVI y XVII, y también la de los clásicos que realizó fundamentalmente en Roma, resultó decisivo para su evolución posterior, en particular para la creación y desarrollo de lo que denominó grand style, que no es sino dotar a los modelos de sus retratos de actitudes inspiradas en obras religiosas o mitológicas del pasado y adoptar para sus obras soluciones cromáticas extraídas de los grandes maestros de la pintura.

Cuando un año después de establecerse en Londres, en 1754, se conoció su retrato de El comodoro Keppel, la fama le llegó de inmediato. A partir de entonces tuvo ocasión de retratar a todas las grandes figuras de la vida londinense de la época, de quienes dio una visión personalizada, en la que cada personaje resulta único. Su constancia en el trabajo le permitió pintar tal cantidad de retratos que llegó a amasar una fortuna inmensa.

Por ello, y pese a su origen provinciano, se movió con soltura y dignidad entre las capas más altas de la sociedad británica, con lo que contribuyó decisivamente a dignificar en su país la figura del artista. Tras la fundación, en 1768, de la Royal Academy, fue su primer presidente, y a dirigir la institución se dedicó en lo sucesivo, ya que la ceguera le impidió proseguir la actividad pictórica. Son famosos los quince discursos que pronunció, expresión paradigmática de la doctrina académica.